En abril de 2026 Google prohibió los kioscos y tablets compartidos para pedir reseñas en el consultorio. Te contamos qué cambió y qué sigue siendo válido.
En abril de 2026 Google hizo explícito algo que antes era zona gris: las tablets o kioscos compartidos en la recepción para juntar reseñas en el momento ya no están permitidos. Si tu clínica usa algún método parecido, o estás por implementar uno, vale la pena entender bien la diferencia entre lo que Google prohibió y lo que sigue siendo, según su propia guía oficial, una forma recomendada de pedir reseñas.
¿Qué prohibió Google exactamente?
Puntualmente, desde abril de 2026:
- Dispositivos compartidos (una tablet o kiosco fijo en el consultorio que cada paciente usa ahí mismo, antes de irse) — Google identifica el aparato por su ID único y lo trata como señal de reseñas fabricadas, no espontáneas.
- Cuotas de reseñas al staff — pedirle al equipo que consiga determinada cantidad de reseñas por mes.
- Pedir que se mencione a un empleado por nombre dentro de la reseña (una reseña que lo hace de forma espontánea, sin que nadie se lo haya pedido, sigue estando perfectamente bien).
Esto se suma a lo que ya estaba prohibido desde antes: incentivos (descuento o regalo a cambio de una reseña) y presión en el momento, sea cual sea el método.
Entonces, ¿el QR que le das al paciente al final de la consulta está prohibido?
No. Y esto es importante aclararlo porque genera confusión: la propia guía oficial de Google recomienda directamente imprimir y mostrar un QR en el local, en los recibos o en un email — siempre que el paciente lo escanee en su propio celular, cuando él decida, no en un aparato del consultorio antes de salir.
La diferencia que le importa a Google no es "adentro o afuera del local" — es de quién es el dispositivo y si hay presión para actuar en el momento. Una tarjeta con QR que el paciente se lleva y usa después, con calma, en su teléfono, es exactamente el método que Google avala.
¿Por qué Google le pone reglas a algo tan simple como "pedir una reseña"?
Porque el sistema se puede forzar. Una ficha con 40 reseñas de 5 estrellas conseguidas todas en la sala de espera con una tablet compartida dice mucho menos sobre la clínica que 15 reseñas espontáneas, escritas en distintos momentos, desde el celular de cada paciente. Google lo sabe, y apunta a esa diferencia puntual — no a desalentar que pidas reseñas, sino a que se pidan bien.
Otros dos cambios del último año, más silenciosos
Dos ajustes menos comentados pero que también valen tenerlos presentes:
- Reseñas con apodo (desde noviembre de 2025): un paciente puede dejar su reseña con un nombre elegido por él en vez de su nombre real. No cambia el peso de la reseña, pero sí puede cambiar la disposición de algunos pacientes a escribir una — para quien le incomodaba que su nombre quedara público, ahora tiene esa opción.
- Preguntas y Respuestas desapareció de las fichas (discontinuado desde noviembre de 2025): cualquier duda frecuente de un paciente hay que resolverla ahora en la descripción de la ficha, en una publicación, o en el propio sitio — ya no en esa sección.
Lo que no cambió
Pedir reseñas del modo correcto sigue siendo gratis y sigue siendo lo que más mueve la aguja — Google no cambió eso, solo puso más en blanco sobre negro la diferencia entre pedir bien y forzar. Y con reglas que Google ajusta sin aviso cada pocos meses (esta nota lo confirma, cuatro cambios distintos en menos de un año), la ficha depende de que alguien esté al tanto y lo aplique a tiempo — no de que se configure una vez y se dé por terminado. Es exactamente el tipo de seguimiento que resuelve el Sistema Activo.
El QR que tu paciente se lleva a su casa sigue siendo, según la propia guía de Google, una de las formas correctas de pedir una reseña. Lo que Google prohibió es otra cosa: el aparato compartido que lo apura a hacerlo antes de salir.
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